Humidificadores para bebés: Guía de compra

Un humidificador para bebé es una excelente forma de proporcionar a los más pequeños un aire óptimo que respirar.

Estos aparatos se usan para elevar el nivel de humedad del aire, haciéndolo menos agresivo para las vías respiratorias.

Su funcionamiento es muy sencillo: disponen de un depósito de agua que, mediante diferentes tecnologías, sale en forma de vapor o niebla.

En este artículo vamos a hablar de los distintos tipos que hay en el mercado y de nuestras opciones favoritas.

Humidificador para bebé

Mejores humidificadores para bebé

Humidificador bebé Chicco Humi Fresh

Humidificador bebé Chicco

 

  • Tipo de humidificador: vapor frío
  • Depósito de 2 litros con duración de hasta 8 horas
  • Para habitaciones de hasta 30 m2
  • 4 niveles de intensidad disponibles
  • Incluye contenedor de esencias

 

 

 

Este humidificador cuenta con la garantía de la marca Chicco, una de las más prestigiosas en el sector de los productos para bebés.

Humidificador para bebé Miniland Humidrop

  • Expulsa vapor frío
  • Luz de compañía para ayudar al niño a dormir
  • Boquilla orientable
  • Depósito de 1,5 litros y autonomía de hasta 24 horas
  • Compatible con esencias aromáticas

Este modelo es una de las mejores opciones del mercado. Se trata de un humidificador de vapor frío de pequeño tamaño pero con una gran autonomía (hasta 24 horas en intensidad baja) y con una luz nocturna tenue que acompañará a tu bebé hasta que se quede dormido.

Cuenta con sistema de aviso y desconexión automática cuando el depósito se queda vacío, y se puede usar con esencias para ambientar la habitación de nuestros hijos.

Humidificador bebé Jané Moon

  • Humidificador ultrasónico e ionizador
  • Capacidad del tanque: 0,7 litros
  • Función de desconexión automática
  • Programación para 1, 2 o 4 horas
  • Compatible con esencias
  • Autonomía de 7-10 horas, según la intensidad

La prestigiosa marca Jané nos trae este humidificador ultrasónico con función de ionizado, lo que significa que, además de expulsar vapor, también libera iones negativos, que eliminan las bacterias y otros agentes perjudiciales del ambiente.

Al igual que los anteriores modelos, se trata de un humidificador de vapor frío, o mejor dicho, a temperatura ambiente, ya que la temperatura de la estancia no se verá alterada.

Es compatible con el uso de esencias, si queremos perfumar también la habitación, y dispone de dos niveles de niebla entre los que elegir, según el nivel de humedad que queramos alcanzar.

Para qué sirve un humidificador de bebé

Los humidificadores para niños sirven para aumentar la humedad de la habitación o la estancia en la que se encuentran. Lo normal es colocarlo en su habitación, pero también se puede usar durante el día en el salón o en cualquier otro lugar en el que se encuentre el pequeño.

Los humidificadores tienen muchos beneficios para casi todas las personas en general, pero en el caso de los bebés son especialmente recomendables.

Esto se debe a que todavía tienen un sistema respiratorio muy sensible, que puede sufrir si el aire que respiran es muy seco.

Para evitar que esto ocurra, los especialistas recomiendan que el grado de humedad se encuentre en torno al 40 % y el 60 %, algo que normalmente es difícil de conseguir si no es con la ayuda de uno de estos aparatos.

Beneficios de los humidificadores para niños

Los humidificadores infantiles tienen múltiples beneficios. Entre ellos destacan los siguientes:

  • Alivian la congestión nasal: El aire seco produce sequedad en los senos nasales y hace que las pequeñas naricitas de los bebés se taponen con mocos. Humedecer el aire es una sencilla forma de facilitar su respiración y evitar que se congestionen.
  • Evitan la irritación y la sequedad: Una exposición prolongada a un aire muy seco también puede conllevar problemas de piel, como sequedad o picores, y en las mucosas: enrojecimiento de los ojos, sequedad de la boca y los labios, etcétera.
  • Ayudan a superar los resfriados: Estos dispositivos también disminuyen las posibilidades de sufrir un resfriado, y en el caso de no poder prevenirlo, ayudará a aliviar los síntomas. Esto es muy importante en el caso de los más pequeños de la casa, ya que por debajo de los dos años no se aconseja el uso de medicamentos, por lo que usar un humidificador es una de las pocas opciones que tenemos a nuestro alcance para hacer que se sientan mejor.
  • Mejoran la salud del aire: Aunque no los veamos, estamos expuestos a diario a múltiples agentes dañinos que existen en el ambiente como bacterias, virus y ácaros del polvo. Muchos de ellos proliferan en los entornos secos, mientras que en un ambiente húmedo su presencia se reducirá de forma importante.
  • Ayudan a dormir: Una nariz con mocos o la tos, entre otros problemas, suponen casi siempre dificultades para dormir tanto para los pequeños como para sus padres. Por eso, al respirar con más facilidad, tu bebé conciliará el sueño mejor. Además, muchos de estos aparatos producen un susurrante y regular sonido que puede contribuir a relajar a los niños.

Por todo ello, poner un humidificador en tu hogar no sólo será beneficioso para los niños, sino para toda la familia.

Mejores humidificadores para bebé.

 

Tipos de humidificadores

En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de humidificadores, dependiendo de la tecnología que usen para vaporizar el agua y si esta se expulsa en forma de vapor frío o caliente.

Humidificadores de vapor caliente

Este tipo de humidificadores cuenta con una resistencia eléctrica que calienta el agua del depósito hasta que esta se evapora y se esparce por la atmósfera de la habitación.

Como resultado, la temperatura de la estancia se eleva ligeramente: entre 1 y 3 grados, dependiendo del modelo de humidificador y el tamaño de la habitación.

Este sistema tiene sus pros y sus contras. Entre los primeros, podemos destacar que el aire cálido es más fácil de respirar por parte de los bebés, y que, al calentarse el agua, se eliminan posibles bacterias y virus que se encuentren en ella.

En cuanto a sus desventajas, la principal es que para poder funcionar llegan a alcanzar temperaturas bastante altas, por lo que puede suponer un peligro para los críos si se acercan demasiado.

Humidificadores de vapor frío (ultrasónicos)

Los humidificadores de vapor frío o ultrasónicos son los más populares. En este caso, el agua no se evapora por medio del calor, sino por la acción de una membrana que vibra a gran velocidad, provocando ondas en el agua y haciendo que esta se descomponga en partículas microscópicas y salga en forma de niebla.

Al contrario de lo que pueda parecer, la temperatura no baja con el uso de estos humidificadores, pero sí que notaremos un ambiente más fresco y no tan reseco.

Su funcionamiento es muy silencioso, y al no funcionar con calor, son más seguros para los niños.

Vaporizadores

Hay quien no los considera auténticos humidificadores, pero pueden usarse con el mismo fin.

Este tipo de aparatos absorbe el aire del ambiente y lo hace pasar por un filtro empapado de agua, para volver a expulsarlo ya una vez húmedo.

Cómo funciona un humidificador

Como hemos explicado más arriba, los humidificadores pueden funcionar de diferente forma, pero todas ellas comparten un mismo principio: cuentan con un depósito de agua que se expulsa al aire en forma de vapor o niebla.

Los humidificadores funcionan con energía eléctrica: los hay que van enchufados a la corriente, y otros que cuentan con una batería.

Para que funcionen en óptimas condiciones, estos aparatos deben ser limpiados con mucha frecuencia, ya que de lo contrario pueden generarse bacterias en su interior, que luego acabarían en el aire de la habitación.

Los humidificadores no están pensados para estar funcionando las 24 horas del día, sino para usarlo durante unas horas, bien del día o bien de la noche, mientras dormimos.

Asimismo, no en todos los casos es recomendable su utilización. Antes debemos valorar si realmente lo necesitamos: si el aire de nuestro hogar es muy seco, si nuestro bebé tiene alguna dificultad respiratoria o nos lo ha recomendado el pediatra, etc.

Humidificador para niño.

Consejos para comprar el mejor humidificador para bebés

Si no tienes claro qué humidificador para niños comprar, en este apartado puedes encontrar los aspectos más importantes en los que debes fijarte y algunos consejos de compra.

Tipo de humidificador

Lo primero que tienes que decidir es si quieres que tu humidificador infantil desprenda vapor frío o caliente.

Como hemos explicado más arriba, cada cual tiene sus ventajas e inconvenientes.

En líneas generales, solo recomendamos los de vapor caliente si tienes la total seguridad de que estarán fuera del alcance de tu hijo o hija. De lo contrario, puede sufrir quemaduras.

Un modelo de vapor frío te brindará más tranquilidad, aunque no proporciona un aire tan agradable de respirar.

Potencia

La potencia o capacidad humidificadora debe ir en consonancia con el tamaño de la habitación en la que lo coloquemos.

Este dato puede encontrarse en las especificaciones del producto, junto con la superficie máxima indicada.

La mayoría de los humidificadores son suficientes para cubrir una habitación de entre 25 y 30 metros cuadrados.

Regulación del nivel de vapor

Algunos modelos cuentan con una función para ajustar la densidad de la niebla expulsada. De esta forma, es posible aumentar o disminuir el nivel de humedad de la habitación, y el tiempo de duración del depósito.

Ruido

El nivel de ruido es un aspecto básico a la hora de elegir cualquier humidificador, pero mucho más si se trata de uno para bebés, ya que los más peques son más sensibles al ruido que los adultos.

Además, si lo vamos a usar durante la noche, necesitaremos un modelo especialmente silencioso, aunque algunos bebés duermen mejor con un ligero ruido blanco.

Si tu pequeño se encuentra entre ellos, puedes permitirte comprar uno algo más ruidoso, aunque en general no recomendamos superar los 35 dB.

Capacidad del depósito

Cuanto más grande sea el depósito de agua, más tiempo funcionará el humidificador de forma ininterrumpida.

En el mercado pueden encontrarse capacidades muy dispares: desde 300 ml hasta 5 litros o más.

Si queremos que funcione toda la noche, lo mejor es que no elijamos uno demasiado pequeño.

Otras funcionalidades

Al margen de las características básicas, ciertos humidificadores ofrecen otras opciones que pueden resultar muy útiles.

La mayoría de ellos son compatibles con el uso de aceites esenciales, por lo que además de humidificar el ambiente, también aromatizan el hogar.

Otra función interesante es la de autoapagado, para cuando el agua del depósito se agote.

También hay otros con tecnología antibacteriana, con higrómetro incorporado para saber en todo momento la humedad del aire, con temporizador…

Recomendaciones de uso

A la hora de usar un humidificador, conviene no perder de vista algunos consejos para sacarle el máximo partido y que no suponga ningún peligro ni para los niños ni para los adultos.

Sigue estas sencillas precauciones para asegurarte de que usas tu humidificador de forma segura:

  • Limpieza: Mantener el aparato bien limpio es fundamental para evitar la aparición de moho, hongos y bacterias. También debes dejarlo secar bien tras su limpieza o entre uso y uso.
  • Cuidado con las quemaduras: Si optas por comprar un humidificador de vapor caliente, debes asegurarte de que tu pequeño no pueda entrar en contacto directo con el dispositivo. Algunos tienen diseños infantiles que hacen que parezcan juguetes, por lo que los niños pueden sentirse atraídos por ellos. Para evitarlo, colócalo lejos de su alcance o compra un modelo de vapor frío.
  • Usa agua destilada: Es posible que el agua del grifo contenga restos de mineral que pueden llegar al aire por medio del vapor. Por eso, suele ser buena idea usar agua destilada en su lugar, aunque cada fabricante puede tener unas indicaciones diferentes al respecto. Lee bien las instrucciones antes de usarlo.

Conclusiones

En este artículo hemos visto todo lo que un humidificador para bebé puede hacer por el bienestar no sólo de tu pequeño, sino también del resto de la familia.

Si vives en un ambiente muy seco, usas la calefacción o tu hijo tiene dificultades para respirar, uno de estos dispositivos te ayudará a conseguir un aire más húmedo y respirable. De esta forma conseguirás reducir las molestias causadas por los resfriados, mantendrás su piel en mejor estado y le ayudarás a dormir mejor después de un intenso día de juegos.

Y si tienes dudas sobre si debes o no usar un humidificador, o sobre qué tipo comprar, consulta con tu pediatra. Él mejor que nadie sabrá lo que conviene más a la salud de tu bebé.